Bienvenido

Bienvenido

A un lugar de destino, una experiencia de esperanza y plenitud de vida

NUEVA SERIE DE DEVOCIONALES:

MI EXPERIENCIA CON EL ESPÍRITU SANTO


¡Empezamos un importante tiempo de preparación para Pentecostés!

Arrancamos la serie de devocionales “Mi experiencia con el Espíritu Santo” de las Asambleas de Dios, de las que somos parte, con la idea de acompañarnos en estas semanas y enfocar el corazón en lo que Dios quiere hacer en este tiempo.

Estaremos publicando cada lunes, miércoles y viernes hasta el 24 de mayo para prepararnos para nuestra gran cita de junio, celebrando Pentecostés como movimiento.

¡No te los pierdas! Estamos seguros de que van a bendecir tu vida y ayudarte a seguir creciendo en este tiempo.


REFLEXIÓN PASTORAL SEMANAL


Una Vision Por Las Vidas

En esto vinieron sus discípulos, y se maravillaron de que hablaba con una mujer; sin embargo, ninguno dijo: ¿Qué preguntas? o, ¿Qué hablas con ella? Entonces la mujer dejó su cántaro, y fue a la ciudad, y dijo a los hombres:Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será este el Cristo?Entonces salieron de la ciudad, y vinieron a él. Entre tanto, los discípulos le rogaban, diciendo: Rabí, come.Él les dijo: Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sabéis.Entonces los discípulos decían unos a otros: ¿Le habrá traído alguien de comer?Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra. ¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega. Y el que siega recibe salario, y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra goce juntamente con el que siega.Porque en esto es verdadero el dicho: Uno es el que siembra, y otro es el que siega. Yo os he enviado a segar lo que vosotros no labrasteis; otros labraron, y vosotros habéis entrado en sus labores. JUAN 4:27-38

Muchas veces, cuando pensamos en la visión para nuestra vida, pensamos en metas, planes o sueños personales. Pero la visión de Dios es mucho más profunda que eso. No se trata solo de dónde estaremos en unos años, sino de lo que Dios quiere hacer en nosotros y a través de nosotros. Por eso 1 Corintios 2:9 dice que Dios ha preparado cosas que ojo no vio ni oído oyó para los que le aman. Hay planes y propósitos que todavía no alcanzamos a imaginar, pero que nacen en el corazón de Dios para nuestra vida.

En Juan 4 vemos a Jesús llegando a Samaria y encontrándose con una mujer que, humanamente hablando, estaba llena de límites. Límites sociales, personales, espirituales y emocionales. Era una mujer marcada por su pasado y además samaritana, alguien con quien un judío normalmente no hablaría. Pero Jesús cruzó esa barrera sin miedo. Mientras todos veían división, rechazo y distancia, Jesús veía una vida con propósito. Y eso nos recuerda algo precioso: Jesús siempre ve más allá de los límites que nosotros aceptamos como normales. Muchas veces nosotros mismos nos encerramos pensando: “esto nunca cambiará”, “yo siempre seré así”, “esa persona nunca vendrá a Jesús”, “esa familia no tiene solución”, “esa situación está perdida”. Pero Jesús tiene la capacidad de entrar justamente en esos lugares donde nosotros ya no esperamos nada y traer esperanza nueva. Muchos de nosotros somos prueba de eso. Hubo un tiempo donde pensábamos que nunca volveríamos a una iglesia, nunca tendríamos paz, nunca levantaríamos la cabeza otra vez, y sin embargo aquí estamos. No porque nosotros pudiéramos cruzar esos límites solos, sino porque Jesús los cruzó primero.

Por eso Jesús les dice a sus discípulos: “Alzad vuestros ojos”. Es como si estuviera diciendo: “Dejad de mirar solo lo natural. Dejad de mirar solo lo que parece imposible”. Los discípulos estaban acostumbrados a entender los tiempos naturales de los campos, las temporadas, las cosechas y la lógica humana. Pero Jesús les estaba enseñando que las vidas no funcionan igual que los campos naturales. Mientras ellos pensaban que todavía faltaba tiempo, Jesús decía que los campos ya estaban listos. Porque cuando Jesús llega a una vida, Él no espera a que todo esté perfecto para empezar a obrar. Jesús no vino al mundo en un momento perfecto; vino en medio del dolor, del pecado, de la injusticia y del caos humano. Y aun así era el tiempo correcto para que el Reino de Dios se manifestara. Muchas veces nosotros esperamos “el momento ideal” para creer, para obedecer, para servir o para empezar de nuevo. Pero Dios muchas veces comienza su obra justamente en medio de nuestros días más difíciles. Ahí empieza la fe verdadera: cuando decidimos creer en lo que Dios ve, aunque nosotros todavía no podamos verlo.

Y algo precioso de este pasaje es que Jesús no solo muestra la visión de Dios para las vidas, sino que también invita a sus discípulos a participar en ella. Después de enseñarles, les dice: “Yo os envío”. Qué impresionante pensar que Dios quiere usar personas comunes para participar en algo eterno. Algunos sembrarán con lágrimas, oración y paciencia. Otros recogerán el fruto y verán el milagro delante de sus ojos. Pero ambos son parte de la misma obra. La visión de Dios para las vidas no funciona solamente a través de grandes predicadores o personas “especiales”; funciona a través de discípulos dispuestos a amar como Jesús ama. Personas dispuestas a cruzar límites, romper prejuicios, extender la mano y creer que nadie está demasiado lejos para Dios. Porque mientras el mundo pone etiquetas, Jesús sigue viendo posibilidades. Y quizás hoy Dios quiere volver a levantar nuestros ojos para que podamos ver lo que Él ve: vidas listas para ser alcanzadas, restauradas y transformadas por Su amor.

ANOTEN LA FECHA


¡Pulsa en las imágenes para más información!

<b style="font-size: 1.1rem;">Festival de la Esperanza</b><br>

Festival de la Esperanza

31 de Mayo


<b style="font-size: 1.1rem;">Pentecostes 2026</b><br>

Pentecostes 2026

13 de Junio